{"id":8279,"date":"2025-03-30T17:23:29","date_gmt":"2025-03-30T17:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/alejandraglez.com\/?p=8279"},"modified":"2025-05-21T10:46:21","modified_gmt":"2025-05-21T10:46:21","slug":"daughter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/daughter\/","title":{"rendered":"DAUGHTER"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tel Aviv (Israel), 2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La marea respira, se expande, la envuelve. Glez permanece unida a la orilla por un cord\u00f3n umbilical rojo, un lazo que no solo la sostiene, sino que la nombra. Es un hilo de sangre y memoria, un puente entre su cuerpo y el mar, entre la carne y lo infinito. Ella y el oc\u00e9ano laten al mismo ritmo, fundi\u00e9ndose en un vaiv\u00e9n donde el oleaje arrulla y reclama, recordando que la vida es un lazo sagrado que debemos honrar.<\/p>\n\n\n\n<p>El agua lo inunda todo: su sonido es la \u00fanica voz, su movimiento, el \u00fanico lenguaje. La artista yace en posici\u00f3n fetal, su cuerpo entregado a la orilla, suspendido entre el origen y el desprendimiento. A medida que la marea sube y retrocede, el cord\u00f3n umbilical se tensa y cede, como un latido primigenio que conecta a la hija con la madre, al cuerpo con la inmensidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cosmovisi\u00f3n yoruba, el mar es m\u00e1s que un paisaje: es madre, refugio, permanencia. En <em>&#8220;Daughter,&#8221;<\/em> Glez se sumerge en esa herencia l\u00edquida, evocando el ciclo eterno de entrega y retorno. Cada ola es un llamado y una despedida; cada respiro, un di\u00e1logo entre lo humano y lo sagrado. En ese vaiv\u00e9n, la feminidad y la memoria ancestral se entrelazan, record\u00e1ndonos que somos agua antes que cuerpo, oc\u00e9ano antes que nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser hija del mar es comprender la existencia como un tejido de v\u00ednculos invisibles. Si el agua nos crea y nos sostiene, tambi\u00e9n nos recuerda nuestra responsabilidad con otros cuerpos, con otros seres. As\u00ed como el mar abraza y arrastra, nutre y transforma, nosotros debemos reconocernos en los dem\u00e1s, aceptar que la vida solo es posible en el cuidado mutuo. <em>&#8220;Daughter&#8221;<\/em> es un canto ecol\u00f3gico al mar, un recordatorio de que la naturaleza no es un paisaje ajeno, sino un espejo de lo que somos. En su vaiv\u00e9n, Glez nos invita a habitar la interdependencia, a sostenernos como quien cuida el agua: con respeto, con entrega, con la certeza de que, sin el otro, nos desvanecemos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Mar\u00eda P\u00e9rez<\/em> Mar\u00edn<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tel Aviv (Israel), 2023 The tide breathes, expands, and envelops her. Glez remains tethered to the shore by a red umbilical cord\u2014a bond that holds her and names her. It is a thread of blood and memory, a bridge between her body and the sea, between flesh and the infinite. She and the ocean pulse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8280,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-8279","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-performance"],"aioseo_notices":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8279"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8803,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8279\/revisions\/8803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandraglez.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}