BUSCANDO LA LUZ

Asturias (Spain), 2017

Hay tardes en que el cuerpo se convierte en sombra y la mente en laberinto. En que el mundo entero se repliega hacia adentro, y no queda nada —ni afuera, ni al lado. Solo el eco persistente del propio pensamiento. Esa tarde, Asturias era una piedra helada. No paisaje, sino ausencia. No tierra, sino tumba.

Y entonces, el gesto: tomar la cámara. No como creador, sino como testigo. Dispararme a mí misma. No para guardar belleza, sino para no desaparecer del todo. No escribir, sino registrar. Una memoria sin palabras, hecha de luz y temblor. Cada imagen fue un intento. Un cuerpo diciendo: estoy aquí, incluso si ya no quiero estar.

Y sin embargo, apareció. La luz. No milagro, sino presencia. Una luz invernal, tenue, que se coló por la ventana con la dulzura de lo que no exige. Fue ella quien me interrumpió. Me sostuvo. Me detuvo. No salté. No sangré. No dormí para no volver. Vi la luz y supe que aún había algo por mirar. Algo que dolía, sí. Pero también algo que existía.

Esta serie fotográfica es eso: el instante antes del final. El borde. La casi caída. Y la luz. Un testimonio sin grito. Una plegaria hecha de píxeles. Una forma de decir: estuve por irme, pero me quedé. Porque la luz —esa luz— me encontró buscándola.

Charleen Capote