RISAS Y LLANTOS

Havana (Cuba), 2018

Risas y Llantos es una obra que explora la dualidad de la existencia humana. A través de la figura fragmentada del rostro, Glez confronta la tensión emocional entre los extremos del ser, inspirándose en la compleja naturaleza de la humanidad, donde la risa y el llanto no son opuestos, sino manifestaciones de una misma verdad.

La pieza muestra un rostro dividido, con una mitad que sonríe y la otra que llora. La risa se representa con la apertura y expansión de la boca, mientras que el llanto se encapsula en los ojos, que derraman la quietud de la tristeza. Ambas mitades, aunque separadas por la imagen, están unidas por la carne, creando una danza de contrastes que simbolizan la conexión entre dos emociones aparentemente antagónicas.

El rostro fragmentado habla de la naturaleza humana, donde lo terrenal, lo físico, y lo emocional se entrelazan. La risa es expansión, ligereza, un escape; el llanto es quietud, un peso que se asienta en el ser. Glez nos invita a mirar estos dos polos de la experiencia humana, a reconocer la fluidez y la oscilación constante entre ambos. La obra no busca respuestas ni resolución, sino que se enfoca en la presencia misma de esas emociones compartidas.

La imagen no ofrece certidumbres, sino una verdad compartida en la oscilación entre el éxtasis y la catarsis. Es en ese espacio incierto, donde la emoción se pliega sobre sí misma, que Glez encuentra su búsqueda. En Risas y Llantos, la incomodidad de lo que somos se transforma en una invitación a estar presentes, a vivir el vaivén de las emociones sin huir de ellas. Porque no hay risa sin llanto, ni llanto sin risa: ambos son la manifestación de un mismo ser que habita la fragilidad humana.

María Pérez Marín