ENTRE REDES

Formentera (Spain), 2023

Entre la inmensidad y el encierro, entre lo que fluye y lo que queda atrapado, se impone aquello que asfixia. Glez, hija de Yemayá, encuentra en el océano su refugio espiritual y voz cristalina de su propio ser. Desde las profundidades, un grito silencioso: un llamado urgente a la protección de los océanos y de nosotros mismos.

La obra despliega tres planos entrelazados: la red, el cuerpo y el mar. La red, abandonada por los pescadores, flota como una trampa fantasmal, atrapando no solo a la vida marina, sino también nuestra indiferencia. Símbolo de contaminación que silencia tanto al océano como a quienes habitan un mundo que impone sus propias ataduras. El cuerpo, suspendido y cercado, encarna la fragilidad compartida entre el entorno natural y el humano - cautivo en sus propias redes mentales-. El mar, inmenso y ambivalente, es refugio y amenaza, origen y destino. La posibilidad de la vida y la sombra de la destrucción.

Entre Redes es una meditación sobre la ecología y un reflejo de lo que queda apresado en el agua, pero también de aquello que nos confina como sociedad. Nos enfrenta a la tensión entre el flujo natural y la intervención humana, a preservar los océanos como forma de autocuidado en su superficie.

El uso de la caja de luz intensifica la sensación de encierro y suspensión. La iluminación transforma la imagen en un umbral donde lo tangible y lo etéreo se funden. La red se proyecta sobre la piel, borrando los límites entre el cuerpo y la trampa, entre la víctima y el entorno.

Entre Redes nos enfrenta a aquello que atrapamos y nos atrapa, la fragilidad del equilibrio natural y la urgencia del actuar. Despierta en nosotros la certeza ancestral de que preservar el océano es preservar nuestra propia existencia, que toda red abandonada es una cicatriz en el agua, un nudo en la historia de nuestra relación con el mar. Espejo donde cada criatura encerrada es un presagio de nuestra propia condena.

María Pérez Marín