Daughter 
Data 2023
Playa Tel Aviv, Israel

En esta performance, Alejandra explora la relación entre madre e hija y la conexión entre el cuerpo acuoso de la madre y el cuerpo acuoso del océano. A través del cordón umbilical simbólico, se establece un puente entre la madre y el mar, y se enfatiza la importancia de valorar la vida. 

El agua, tanto en la religión yoruba como en la vida cotidiana, es considerada un elemento vital y sagrado. Representa la fuente de la vida misma y nos conecta con la fuerza y el poder de la naturaleza. Ser hija del mar implica tener una conexión profunda y directa con esta energía primordial y comprender la importancia de respetar y valorar la vida.

Esta performance también puede interpretarse como un llamado a la conciencia y a la responsabilidad en nuestras relaciones con otros cuerpos acuosos, es decir, con otros seres humanos. Al igual que el agua nos compone y nos crea, debemos ser conscientes de la interconexión de todos los seres vivos y de la importancia de cuidarnos mutuamente.

En resumen, “Daughter” es una performance que nos invita a reflexionar sobre la relación madre-hija y sobre la importancia de respetar y valorar la vida en todas sus formas. Simboliza la conexión profunda entre el individuo y la naturaleza, y la necesidad de ser conscientes de nuestra interdependencia y responsabilidad en el mundo.