Buscando la luz 

Data 2023

¿Cómo decir que te mueres? ¿Cómo escapar de esa prisión mental y depresiva? ¿Cómo dar testimonio de ese trance oscuro e incontrolable hacia el suicidio? ¿Cómo dar forma a ese increíble túnel? ¿Puede esto aislarse, condensarse en una imagen? ¿Tiene el suicidio un rostro definido, un comportamiento arque- típico? Esa tarde me estaba muriendo. Sentí que estaba entrando lentamente en una histeria vulgar. No había nadie a mi lado ni afuera. Asturias se me había congelado en la cabeza, tenía forma de cementerio. Y me dije a mí mismo que al menos podía fotografiarme en esos momentos, y hacer- lo de una manera aleatoria, compulsiva, delirante. La cámara empezó a dispararme. Cualquier otro suicidio dejaba una nota, pero dejaría imágenes, memoria digital, en mi cámara. Sí, iba a morir de soledad, del terror al silencio. Sin embargo, esos disparos me hicieron volver a la razón. Encontré la ventana y pensé en saltar. Pero la luz, esa tierna luz invernal que nunca olvidaré en mi vida, me detuvo. Encontré la belleza en esa ventana. Y ya no podía saltar, no podía cortarme las venas ni llenarme el estómago de pastillas. La luz era mi agarre. Y estas imágenes son el recordatorio de que nunca más pensaré en suicidarme.